Jugando a Musu-musu-musume?! Mi primera partida

MusumeHoy vengo a hablaros de mi primera partida de Musu-musu-musume?!

Si tuviera que resumir toda la partida en una palabra diría que fue divertida sin ninguna duda. Solo conocía al máster, pero desde que empezó la partida hasta que terminó hubo muy buen rollo entre todos. Para personas como yo que nunca han participado en este tipo de juegos esto es lo mejor que te puede pasar: que te toque un grupo de gente divertida y con la que te sientes cómodo/a.

Sin embargo, toda mi felicidad se esfumó cuando la personalidad de mi amorcito quedó definida: un campechano melancólico. ¿Qué iba a hacer yo con un mago de Hogwarts que se pasa las tardes rajándose con la varita? Llorar mucho por dentro y pensar mucho. Por suerte mi querido máster me echó un cable y conseguí conquistar a mi deprimido campechano siendo una matona en toda regla.

Algo más que aprendí en esa partida es que las cosas pueden cambiar mucho en muy poco tiempo. A uno de mis compañeros le tocó una animadora a la que conquistó con facilidad. Quedaron en el despacho de él (su personaje era un profesor) para comer, y, sin saber muy bien cómo, las cosas se torcieron hasta el punto de que el jugador le lanzó un imperio a la chica. Y no, no fue una vez; y no, no fueron dos veces: ¡Hasta tres veces le lanzó imperio y en ninguna de las tres veces tuvo el efecto deseado!

Lo bueno (o no, depende de por donde uno quiera mirarlo) es que la animadora acabó “dándole amor” (que cada uno entienda lo que quiera).

He de admitir que fue una partida…¿extraña? ¿picante? Sí, podríamos decir que lo fue. Aún me quedan muchas partidas por jugar, pero siempre recordaré esta primera vez con una sonrisa.

Por aquí os dejo otra entrada del blog que os podría interesar Empezando con musu-musu-musume?!

 

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