Emesis como expresión poética

Emesis o vómito. Esta acción, que puede resultarnos repugnante, se puede estudiar como una forma más de crear la expresión poética. También se puede trasladar a la novela como a las obras dramáticsa. Es una forma de ver a los poemas sus entrañas, la visceralidad que contienen. Hay poemas que se leen con una organización coordinada por el caos. El caos es una señal de ese vómito que es la escritura.

La emesis  poética no es extraña o no nos puede resultar extraña porque la escritura se concibe tanto  lenta y 800px-49-aspetti_di_vita_quotidiana_vomitotaccuino_sanitatis_caesmerada como caótica e impulsiva. La creación puede estar motivada por un impulso catártico. Un impulso para expulsar la angustia, los temores, los sentimientos que están a punto de desbordarse. La creación poética puede ser un fragmento que expulsamos de nuestro cuerpo para ser algo que vive. El vómito quema el estómago como también la escritura puede ser un combustible que destruye para generar una reacción.

La emesis es la forma con la que el lenguaje intenta expresarse, con la que el autor intenta comunicarse porque es una expresión que no se puede contener. Es el resultdo de ese impulso o fuerza que nos deja casi agotados. Es una forma que impide la frustración o que la frustración puede provocar ese impulso por crear. Revela una frustración anterior, una expresión que ha intentado salir pero que se ha quedado impedida o ha entrado en conflicto con un impulso que choca, que repele, que sienta mal.

Podemos encontrar ejemplos literarios, como la luna que vomita de Federico García Lorca. Es una imagen constante en su producción literaria. Es una imagen que puede significar el deseo sexual frustrado o el hecho poético. La acción vomitar sería la fuerza  que da a luz de forma desgarradora a la escritura. La creación desgarra lo que no podemos decir, lo que es difícilmente expresar, nuestras entrañas más profundas. Esta forma  visceral de escritura se familiariza con las expresiones propias de las vanguardias, como el surrealismo o el dadaísmo.

La poesía se puede estudiar desde la forma y ver que la forma puede ser útil para la interpretación del poema como también las entrañas que están perfiladas dentro de un cuerpo, que esas mismas entrañas, que  desbordadas en la garganta o en la mente, intentan expresarse con el lenguaje y se transforman en un poema.

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