Crónicas Musume (I): Amor medieval

Aprovechando que mañana comienza Expotaku Almería me gustaría dejaros con una de las crónicas que se han vivido en Musu-Musu-Musume?! Concretamente la crónica Amor Medieval.

Esta partida fue llevada a cabo con cuatro jugadores, dos chicos y dos chicas. Nuestro primer jugador decidió ser el pobre y atontado Don, un desafortunado campesino a las afueras de la ciudad. Su objetivo era David, su amigo de la infancia poco espabilado a los intereses de Don. La segunda jugadora encarnó a Scott, un inteligente, carismático y alegre camarero de la taberna del lugar que conocía todos los cotilleos ya todas las personas, a lo largo de la partida se le llegó a conocer como El tavernman.

El objetivo de Scott era Clarisa, una inteligente señorita de armas tomar y secretos ocultos. En tercer lugar tenemos a Sir Godofredo, un mozo de cuadra que servía a Lady Ezulgenia, una dama de clase alta de unos 87 años de edad. Finalmente, Eldric, un joven ex-guardaespaldas que había pasado su infancia cuidando de Merys, heredera de otra de las familias más prestigiosas del reino.

Nuestra aventura comienza con David tocando a la puerta de Don para cazar insectos a las afueras del pueblo. Don, siendo más pobre que las ratas y teniendo las pocas tareas de granja que tenía que hacer aún pendientes, quedó con él en la puerta del reino en dos horas. Es entonces cuando David aprovechará para ir a comprar al mercado algunos víveres necesarios. Una vez en el mercado se encontrará con Scott, que de buena mañana realiza las compras de la taberna. Al ser un chico tan guapo y apañado, David invitará a Scott a la caza de insectos, lo cuál molestará a Don enormemente.

En otro rincón de la ciudad, Sir Godofredo comenzaba su rutina de espiar a su señora mientras se duchaba para luego acariciar humildmente a los caballos. En ese orden. Una vez duchada, Lady Ezulgenia mandó llamar a Sir Godofredo para que la ayudase y acompañase a dar una entretenida vuelta por el exterior del reino, a lo cual Godofredo aceptó sin dudarlo. Finalmente, saliendo de una lujosa mansión para buscar a su amada, Eldric ve como un ladrón le está robando a una chica. Lo detiene en el acto y habla con esa chica para descubrir que es Clarisa. Clarisa estaba indagando extrañas desapariciones de cabras en el pueblo e iba a las afueras. Eldric se une para buscar a la desaparecida Merys, que se rumorea que últimamente merodea las cabras.

Todos los personajes se reunen en el gran portón, donde intercambiarán opiniones. Don, David y Scott hablarán con Clarisa y Eldric sobre las desapariciones. Sir Godofredo y Lady Ezulgenia escucharán hasta el final por si le interesa esa información a la casa de Lady Ezulgenia.

Resulta que en una iglesia cercana se congregan varios ciudadanos del pueblos y como secta, adoran a Cabroptimus Prime, señor de las cabras. Clarisa, encargada de evitar esto, le pide ayuda al grupo para evitar que al dominar el libre comercio de las cabras, desbalanceen la economía y se hagan con el poder, tanto económico como clerical. La Orden de Cabroptimus Prime debe ser detenida. Lady Ezulgenia, introduciéndole un objeto en la bolsa a Sir Godofredo sin que se diese cuenta, le pide que se una al grupo para indagar en sus asuntos. Sir Godofredo, tan valeroso como tímido, movería el mundo por su señora y se une al grupo. Aprovechando la situación, Scott le consulta a tan rica dama por financiación, y le da al grupo 100 monedas de oro que gestionará Sir Godofredo.

Es entonces cuando van a la iglesia de la cabra y se infiltran entre sobornos y carisma. Una vez allí, custodiando las ropas de la secta, encontrarán a Merys, fiel seguidora de Cabroptimus Prime. Merys les explicará que lleva dos meses con ellos y que sus actividades la tienen enamorada. Desde vigilar abrigos hasta ser abrazada por otros miembros de la orden, durante horas, sin ropa, bañados en sangre de cabra. Eldric le confesará su amor a Merys y le diré que está cabreado con ella. Merys se emociona al oír tales palabras y se une al grupo.

Comienza la misa de la cabra, impartida por el Cabriarca. El grupo ve que debajo suya hay como una trampilla, por lo que necesitan distracción. Don, David, Eldric y Merys distraeran la misa (Algo que Merys ignora porque está oyendo atentamente la sagrada palabra). Scott, Clarisa y Sir Godofredo entraran a la trampilla a indagar.

Impulsado por la férrea fé de ayudar al grupo, Don se levanta en mitad de la misa y acusa al Cabriarca de adorar en secreto a Belcemú, y su sagrada leche. Siendo una secta tan bien formada, todos conocen la figura del Cabriarca pero no a Don, por lo que es arrestado por la acusación. David intentando defenderle, también es arrestado no sin antes decir que Eldric y Merys son cómplices, lo cual provocará que Merys quiera fulminarlos con la mirada. Dará comienzo pues el Juicio de la Cabra, (Vociferado por todos los seguidores) donde un grupo debe demostrar que es mas fiel que el otro a Cabroptimus Prime.

Cabróptimus

Cabróptimus Prime

El ganador será el equipo de Don ya que gracias a sus habilidades de artesano (Porque si habla, mueren), logra grabar en un banco la imagen del señor de las cabras. Eldric y Merys son encerrados en la mazmorra acusados de adorar a Belcemú y se les condena a la Pira de la cabra, donde arderán.

Mientras tanto, bajo la trampilla, el grupo de Scott, Clarisa y Sir Godofredo habían hallado una puerta, pero no conseguían abrirla. Así que mientras Sir Godofredo la inspeccionaba, Scott le confesaba a Clarisa lo que pensaba de ella y lo seguro que se sentía al estar con ella. Al principio, ella no creía sus palabras, pero finalmente Scott le entregó un dibujo que le había hecho, y se fundieron en un pasional beso. Beso que fué interrumpido por Don, que aprovechando la distracción de llevarse a Eldric y Merys a las mazmorras había entrado.

Con una tirada maestra, Don intentará abrir la puerta y lo logrará, no sin antes ser embestido por una cabra que sale del interior a toda velocidad rompiéndole una costilla. Clarisa, asustada por el animal, le partirá el cuello con una sutileza maestra. Mientras todos contemplan la letalidad de la chica, Sir Godofredo entra a la sala. Allí encontrará todas las cabras desaparecidas alimentándose de gente de la ciudad, entre ellos, los padres de Merys. Y, al fondo, verá un retrato que le resultará familiar. El rostro de su ama y señora, Lady Ezulgenia. Es entonces cuando se cerrará la puerta tras él y su señora hará acto de aparición.

El plan de Lady Ezulgenia era sencillo. Tras años siendo la líder de la secta, ahora estan cerca de invocar a Cabroptimus Prime y pedirle que le conceda sus dones. Para ello, y cuando acabe la Pira de la Cabra, toda la secta debe sacrificarse a las cabras y ella lo invocará. Solo quedaba un punto por resolver, su ayudante, Sir Godofredo. Su misión era llegar a la iglesia portando el Cabronomicón, si lo hacía sin perderlo, y le juraba lealtad, sería digno de ocupar el puesto del siguiente Cabriarca en la Orden. Sir Godofredo, de manera tímida y en susurro juró lealtad a la mujer que amaba, pero, una última orden fue dada: Aniquilar a los que buscaban acabar con Cabroptimus Prime. A sus amigos.

Clarisa

Clarisa

Por otro lado,  sus amigos amablemente habían decidido abandonarlo a su suerte e intentar liberar a Eldric y Merys. Ellos, por su parte estaban en prisión rozando sus pies de manera romántica porque no alcanzaban a más.

Acordaron que Don llevaría a Clarisa y David a Scott como prisioneros, suplantarían la guarda y liberarían a los prisioneros. De camino, Don le tocó el culo a Clarisa y acabó en el suelo y con el cuello prácticamente roto. David, por su lado, no paraba de alabar los robustos brazos de Scott. Por suerte, el espectáculo de Clarisa solo sirvió para dar credulidad a su numerito y los metieron en la mazmorra.

Tras garantizarle a Merys que estaban de su lado, Scott procedió a quitarles los grilletes con un cuchillo…Es entonces cuando pasó lo siguiente:

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Liberando a Merys

Merys, ahora conocida como Merys La Manca, recibió un trozo de ropa para vendarse la herida y quedó libre. Eldric, desesperado, logró zafarse de sus grilletes para abrazar a Merys, que nunca volvería a aplaudir.

Fuera, Scott y David montaban guardia, pero en ese momento llegaron Sir Godofredo y Lady Ezulgenia. Lady Ezulgenia, reconociéndolos, los mandó a la Pira de la Cabra y mandó traer a los prisioneros al exterior. Los guardias entraron pero fueron reducidos por el grupo y Scott y Clarisa. Su plan era disfrazarse de Altos Magisters Cabrales mientras que Eldric y Merys se camuflaban entre el público.

En el exterior se podía ver una congregación de personas gritando «Pira de la cabra». Todos ellos alrededor de una inmensa columna de fuego. Al lado de ella, Don y David parecían pasarlo bastante mal. Viendo tal situación, Scott decidió ir a hablar con Sir Godofredo, que estaba sobre una tarima denominada El Montillo. Al ir disfrazado de alguien importante, la señora no se percató de su presencia.

Sir Godofredo, en su buen hacer prometió a Scott que no era un traidor y le contó todo lo ocurrio. La idea de Scott fué usar el Cabronomicón para que Sir Godofredo invocase a Cabroptimus Prime y retrasar el ritual. Viendo que el calor ya empezaba a quemar a Don y David, Sir Godofredo le pidió el libro a su señora y leyó que tres sacrificios eran necesarios para pedir un deseo. Aparte, un mar de sangre era necesario para conceder los poderes totales de Cabroptimus Prime a un mortal.

Confiándole este secreto a Scott, tiraron al fuego a varios presentes acusándolos de ser bebedores de leche de vaca. Con los requisitos terminados, Sir Godofredo pronunció las palabras del libro y el tiempo se detuvo. Ante él, un Dios Cabra todo poderoso le preguntó que cuál era su deseo. El deseo fué que Sir Godofredo fuese el próximo Cabrías, el mesias de las cabras. Cabrotimus asintió y así se hizo, Sir Godofredo fué ungido por los sagrados poderes del señor.

En un abrir y cerrar de ojos apagó la pira y liberó a los prisioneros, mandándolos a un río cercano. Luego se dirigió a su señora y le dijo que él era el Cabrías, pero que le era fiel. Ya no eran necesaria la Pira, únicamente matar a toda la secta en el sótano de las cabras. Entonces ella sería heredera del Dios. Aceptó.

En el final de cada uno:

  • Don y David flotaron por el río sin movimiento alguno por estar casi cabronizados. Una vez alcanzada una orilla, Don le dijo a David que lo odiaba. Era cierto que David que no había hecho nada por él. Don, consumido por la rabia lo empujó al río. Sin embargo, se arrepintió y lo sacó de ahí porque lo amaba. Con el tiempo alguien los rescataría y vivirían juntos como monstruos deformes en las afueras del pueblo.
  • Eldric pasaría día si día también a cuidar a Merys La Manca. Juntos decidirían formar su propia religión de las cabras. Eldric sería el que abCrónicas Musume (I) Amor medieval (1)razase a Merys durante horas bañados en sangre de cabra. Él la cabrearía.
  • Scott y Clarisa hablaron en la taberna y se dijeron todo lo que sentían y respetaban el uno del otro. Clarisa besó a Scott y compraron la taberna, viviendo justo encima pero con bastante lujo. Ellos siempre serían felices juntos.
  • Sir Godofredo y Lady Ezulgenia liberaron el mal de la cabra. Ahora una amenaza invisible promete intentar gobernar el mundo mañana. Han acabado con sus objetivos, pero han liberado el Cabrocalipsis.

Espero que os haya gustado y os hayáos reído imaginando tan absurdas situaciones como nosotros jugándolas. He decidido subir episodicamente varias crónicas narrando las musuaventuras. Ya no solo por la diversión, sino también por la posibilidad de que otros SA cojan ideas y compartan experiencias.

Hagamos entre todos que el Mundo Musume sea más grande y más completo.

¡Nos vemos en las mesas o en futuras crónicas!

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