Al-Ándalus legado cultural II

Al-Ándalus legado cultural

El papel de la mujer en Al- Ándalus a pesar de lo que muchos puedan pensar era de vital importancia y no solo eran el leitmotiv de mucha de la poesía:  Gazal, el Amor Ibahí, el Amor Udri e incluso parte de la casida el Nasib, que es una especie de elegía amorosa. Estamos refiriéndonos a la vida literaria y cultural de Al-Ándalus.

Aunque pueda sorprender el papel de la mujer en Al-Ándalus era bastante activo en lo que se refiere al ámbito cultural, en épocas preislámicas se conserva algunas muestras de poesía femenina, Casidas de duelo o de elogio fúnebre, pero es cierto que de este periodo pocos textos se conservan.

No sera hasta que florezca el califato de Córdoba cuando comencemos a tener muchos más textos de mujeres aunque debido a la reconquista y a la destrucción de esta de obras literarias, lo más seguro es que se hayan perdido gran parte de las obras.

Las poetas en Al- Ándalus

walada

Oriental Woman by Friedrich von Amerling

Las esclavas cantoras (pl. quiyan) se alejan un poco de la concepción que tenemos de los esclavos en la actualidad. Estas eran mujeres que en Al-Ándalus tenían una gran reputación y que recibían una educación esmerada.

Muchos autores señalan que las esclavas cantoras tendrían más libertad que las conocidas como mujeres libres. Un ejemplo de esto es una de las esclavas cantoras más famosas que conocemos: Qalam, apodada la Vasca de la que se dice que fue capturada en una guerra entre musulmanes y cristianos, en el norte. Fue llevada a Medina, para otorgarle una educación y luego llamada a Córdoba con otras dos esclavas más.

Las esclavas cantoras componían poemas, pero no eran las únicas que lo hacían. Las poetisas de Al-Ándalus eran ingeniosas y de lengua afilada. Defendían sus pensamientos y atacaban a aquellos hombres que les hacían daño, como era el caso de Wallada hija del califa de Córdoba Muhammad III.  A pesar de vivir en un periodo en el que comenzaba la decadencia de Córdoba, Wallada es descrita como el prototipo de princesa culta, que manejando con astucia las sátiras.

 

Tu apodo es el hexágono, un epíteto

que no se apartará de ti

ni siquiera después de que te deje la vida: pederasta, puto, adultero

cabrón, cornudo y ladrón.

(Garulo, 1998: 145)

Hay que destacar que no todas las mujeres poetas eran princesas o esclavas, también estaban mujeres como Muhya Bint At-tayyani hija de un vendedor de higos que fue educada por la princesa Wallada.

Por poner otro ejemplo del fuerte carácter de las poetas de Al-Ándalus, podemos mencionar a Nazhun Bint Al-Qalai:

 

Di a ese hombre rastrero unas palabras

que se repitan hasta el día del juicio:

En Almodóvar te criaste,

donde la mierda extiende su perfume,

donde incivilizados nómadas caminan con orgullo,

por eso te enamoras de todo lo redondo;

naciste ciego y amas a los tuertos.

He pagado poema por poema;

por mi vida, ahora dime quién es mejor poeta;

si soy mujer por mi naturaleza

mi poesía es hombre. 

(Garulo, 1988: 114-115)

Muchas de estas mujeres han sido silenciadas por la historia, la cultura de Al-Ándalus y su legado siempre se ha visto ensombrecido por la reconquista y muchos de los escritores, matemáticos, filósofos y músicos han desaparecido de los libros de texto. Es el caso de la princesa Wallada y las esclavas cantoras, aunque gracias a la labor de personas como Teresa Garulo especialista en poesía árabe medieval, estas autoras no caerán en el olvido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *